DERRIBO DE INSTITUCIONES. Entre los más traumáticos daños que
provoca la reelección está el derribo de instituciones. Es lo ocurrido con la firma encuestadora Gallup, como veremos en el siguiente relato. Antes de que Medina decidiera deshonrar su
palabra y meterse a reeleccionista, Gallup y Acevedo eran la institución en que
todos creíamos para conocer pronósticos sobre aspiraciones y
expectativas de nuestra población.
El presidente Medina se metió a converso a la reelección en junio 2015.
Ya para agosto las encuestas que hicieron las ediciones digitales de Listín
Diario, Hoy, El Caribe, El Día, y muchos otros medios, para evaluar sus 3 años de desempeño, registraron una
abrumadora desaprobación popular a Danilo y su su gobierno. La
encuesta Deloitte le puso la tapa al pomo: en el segundo semestre del año, la aprobación a la gestión
Medina entre los empresarios había caído de 72 a 43%. Una buena parte del electorado que lo respaldó hasta que se puso el flú reelecccionista, se sentía defraudado por Medina.
FALTABA GALLUP. Entonces, quienes
durante décadas seguimos cada 3 ó 4 meses las encuestas de la firma Gallup, nos preguntábamos
por qué en casi todo el año la firma que preside Rafael Acevedo
no publicaba sus estudios.
Algunos sospecharon que la ausencia se debía a presiones
del reeleccionismo para que no mostrara también la acentuada caída de la
popularidad del presidente Medina, consciente el gobierno de la credibilidad
que tenía la firma.
¡AL CÉSAR LO QUE ES DE CÉSAR! El veterano comunicador César Medina
confirmó el 29 de noviembre en Listín Diario, las sospechas de por qué Gallup
no publicaba. Informó César que Gallup era parte
de varias firmas encuestadoras que estaban trabajando “para el gobierno y sus personeros”,
escribió, y que publicaría más adelante, en el marco de una “estrategia política y de mercado”.
LA DEBABLE le vino a Gallupq cuando a principios
del pasado mes por fin publicaron una encuesta con unos números que a su
entender eran generosos y buenos para Danilo, porque no recogían en toda su magnitud
cómo seguía “cuesta abajo en la rodada” la
favorabilidad del presidente-candidato, ya por debajo del 50%. Creían Gallup y Acevedo que ayudaban
también a Danilo al no reconocer en todo su potencial el ascenso sostenido de
Luis Abinader, quien había sobrepasado ya el rango del 40%.
Esa encuesta Gallup no podía ocultar, sin embargo, las tendencias
irreversibles de Danilo cayendo y Luis subiendo. Así lo leyó acento.com.do al
titular “Gallup-HOY:
Danilo 51.8% (baja 10.8%) y Luis
35.7% (sube 18.3%)”. Mas así también
lo leyó el reeleccionismo. Horas después de que fuera publicada la encuesta, el
gobierno del presidente Medina intimó en rueda de prensa al pobre Acevedo a que
cambiara esos números y le pusiera a una nueva encuesta los datos que dan a
Danilo el altísimo posicionamiento que él demanda y quiere, y así lo hizo Gallup, obediente, 6 semanas después. La misma Gallup que casi no publicó en todo el año, pasó a hacerlo casi mensualmente.
AHORA. Para liquidar lo que pudiera quedar de
credibilidad a la firma, el reeleccionismo coge directamente el mando
de Gallup. Cuando aún no terminaba de hacerse la última encuesta que prepara la firma, ya el
reeleccionismo presentó en @nlineaPLD y envió a muchísimos periodistas sus “resultados” que publicaría, ya trampeados y "fiambres" el Hoy del lunes, o de cualquier otro día, ya poco importa.
Cuando Gallup no había sido engullida por la
reelección, los resultados de sus encuestas sólo eran conocidos por el presidente de la firma, y el director y el dueño de Hoy, previo a su publicación. Ahora el reeleccionismo los redacta y publica
desde antes de que termine de levantarse y ser tabulada la información. Eso fue lo que ocurrió. Ahí están los datos de la realidad relatados paso por paso. La reelección acarrea tantas maldades que puede llevarse muchas instituciones entre sus patas . Ya se llevó a la Gallup, o al menos su credibilidad.
MAS QUEDAN PREGUNTAS CLAVES. ¿Por qué el reeleccionismo expone a los ojos del público tanta tramposería y tanta mugre? ¿Por qué si ya acotejó los números de Gallup a la medida de la ambición continuista -como hizo antes Danilo con la Constitución-, no podían esperar hasta el lunes para que sus "resultados" los asumiera el periódico HOY? ¿Por qué se tragan a Gallup con tal gula, y dejan al país sin los servicios, en niveles creíbles, de una institución tan valiosa como era esa? ¿Por qué ensucian el nombre y la fama de quienes les están sirviendo con tanta pleitesía?
Ah, porque anteayer, ayer, hoy, mañana y el lunes y el martes, y todos estos días, estaremos en el centro del debate entre quienes quieren que sólo se computen los resultados que evacuen los ya tristemente célebres scanners de la JCE, sobre los que la oposición y la sociedad tienen sobrados cuestionamientos, y ese debate está conectado con el falso posicionamiento de Danilo.
Que una cosa va con la otra, y la otra va con una, y ambas son parte de aquella "estrategia política y de mercadeo" de la que nos escribió el buen César el 29 de noviembre del año pasado, cuando ya se sabía que si es por la voluntad del pueblo, reelección aquí no hay.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario