jueves, 22 de octubre de 2015

Costos-beneficio del desaire de Danilo al empresariado

DANILO DESAIRA AL CONEP. El presidente Danilo Medina dejó plantada a la cúpula del capital en la clausura de su VIII Convención. Estaba establecido que el mandatario asistiría. Una información cuenta que fue apenas 10 minutos antes de iniciar la actividad cuando Palacio comunicó la ausencia. Para el Conep era importante cerrar el evento con la presencia del mandatario. Una idea del nivel que el gremio empresarial le dio al evento fue la destacada exposición del presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno, en la víspera de la clausura.
UNA PRIMERA VERSIÓN para el desaire gubernamental a los empresarios relata que el Presidente no quiso compartir escenario con Luis Abinader y los demás candidatos presidenciales. Eso no tiene sentido, pues su condición de primer mandatario obligaba a darle un protocolo especial, superior a los demás aspirantes, lo que le habría proyectado una ventajosa imagen frente a sus competidores.
LA SEGUNDA VERSIÓN es que allegados al mandatario estarían al tanto de algunos aspectos del contenido del discurso de clausura del presidente del Conep, Rafael Blanco Canto, que incluía pasajes como este que reproduce acento,com: "El Conep planteó la necesidad perentoria que tiene la República Dominicana de reformas sociales, económicas, e institucionales profundas, en aras de una economía más competitiva...", conceptos que desmontan  los “grandes” logros de la campaña propagandística que pinta al Presidente como un resolvedor de todos los males.
COSTO-BENEFICIO. El plantón pudo evitarle un trago amargo por las críticas que recibiría en el acto. Pero evadirse de ese escenario en un momento tan cercano a las elecciones, y desairar de esa manera al empresariado tendrá costos más altos para el presidente-candidato, quien ya no se ve muy bien parado frente a otro poder fáctico, el gobierno de los Estados Unidos, cuyo embajador James Brewster dedicó días atrás un sonado almuerzo al candidato opositor Luis Abinader, que lució como pez en el agua en el evento.  
DANILO SE PRECIPITA. Es conocido que conforme el diseño original de la estrategia de lanzamiento, el presidente-candidato debió entrar en la escena proselitista bajo los influjos del sueldo 13, las canastas y cajas navideñas y el reparto de juguetes de reyes. Pero ante la acentuada caída de su popularidad, los asesores precipitaron tirarlo a la calle ¡ya!, buscando contener el descendimiento.   
Hay quienes sostienen que Danilo seguirá cayendo en su popularidad porque la causa que  lo provoca no puede ser corregida. Sus palabras "no quiero ser líder, ni reelegirme, ni estaré un día más en el gobierno cuando se cumpla mi mandato", para luego desconocer  la Constitución y repostularse, es leche derramada que ya no puede recogerse.

Tal ha sido el desmoronamiento por la decepción popular, que al lanzar el Presidente el Parto del Reparto y jurar, por Dios, que si lo reelegían no trataría jamás de volver, volver, la incredulidad golpeó con la fuerza de un tsunami y sus efectos tienen la condición de lesión permanente...a lo que se agrega ahora el escándalo de tráfico de influencia, extorsiones y corrupción denunciado en la OISOE, una dependencia directa de la Presidencia de la República.  

No hay comentarios.:

Publicar un comentario